“Créeme Fernando -De la Rúa- , nunca pensé que iba a tener que afrontar un problema como éste. Te ruego que influyas para conseguir una donación urgente, creo que es el camino más corto. Veremos después cómo nos reorganizaremos y adecuaremos al momento que vivimos. Perdoname que haga llegar este pedido. Te escribo desde la desesperación. Nunca en mi vida estuve tan deprimido.”Tiempo después del pedido desesperado de Favaloro, el ex presidente de la Nación, Fernando de la Rúa, escribe: “Ante la pérdida del doctor René Favaloro expreso mi más profunda congoja. Tenía por él, el más sincero afecto, amistad y admiración.
Para el gobierno nacional es una gran pérdida, porque lo contábamos como miembro del consejo Asesor de Salud “ad honorem”, como siempre lo hacía” y agrega: “cuya desaparición nos llena de tristeza y sincero pesar”. ¿Por qué el ex presidente hizo difundir su carta pública de duelo?
Favaloro transitó toda su vida mediante el esfuerzo y por el camino de la ética, esta senda que lo conducirá a lo más alto de su carrera. Trabajar en la Cleveland Clinic y poder desarrollar allí la técnica del By-Pass. Además inventó instrumentos decisivos para las operaciones de corazón que nunca fueron patentados, como el “Favaloro Retractor” que es utilizado para mantener abierto el pecho del paciente mientras abordan su corazón. Se vendieron seiscientos mil aparatos a dos mil dólares por unidad. “Si hubiera cobrado el 5 por ciento de esos mil doscientos millones de dólares, hoy sería millonario, pero nunca lo registré y por lo tanto no cobré un centavo. Hice
mal, porque a la Fundación le hubiera venido muy bien ese dinero”.¿Por qué no los registró? Porque a él no le importaba ser millonario, sino contribuir a la sociedad mediante sus conocimientos. Tenía valores pero está claro que en el actual sistema, estos se distorsionan entre ciertas personas que aprovechan su bondad. René tuvo que lidiar con muchos de esos llamados “peces gordos”, Menem, De la Rúa, Pérez Companc, Alderete, fueron algunos de ellos.
Favaloro se cansó de pedirles una ayuda monetaria, en su momento a Menem lo tuvo que apoyar públicamente en su campaña para la reelección solo para poder conseguir ese favor que nunca llegaría. Sin embargo, el único que le daría una respuesta concreta sería De la Rúa, mediante su carta de “duelo” una vez fallecido.
Siempre se dice que en nuestra tierra todo crece, germina, pero está claro que si uno no lo ayuda en su crecimiento jamás podrán servir a la sociedad, porque de lo contrario crecen yuyos y otros seres vivos que intentan sacar el mayor provecho para sus propios beneficios hasta terminar con su existencia.
Favaloro es ese ser vivo que ayuda a la sociedad, que entrega toda su vida por el bien, con ética y principios. Pero como en nuestro país germina todo tipo de vegetación estamos plagados de yuyos, de personas que nacieron para su beneficio y cuando ya se cansan de generar destrucción, pérdidas, se van en helicópteros o a países vecinos. Hierba mala nunca muere dicen, y es por eso que con honestidad y esfuerzo debemos construir el día a día y nuestro futuro, para que arranquemos a los yuyos de raíz. “Incluso los datos científicos pueden manchar la mente con su avidez, a no ser que los limpies cada mañana o lo fertilices con el rocío de la verdad fresca y viva”.
Esto es un trabajo de todos, Favaloro pagó el precio de la honestidad pero ninguno de nosotros lo recuerda como “un verdadero héroe mundial, un médico rural que fue a los Estados Unidos y cambió parte de la medicina moderna” (The New York Times); sino que, simplemente, como un Argentino más… en el olvido.
Diego Malbernat

1 comentario:
De la Rua, fue otro presidente metalico. Pero èste era todo boludo. Indio Bombero
Publicar un comentario